
El 21 de abril de 1966, Jamaica vivió un acontecimiento histórico y espiritual sin precedentes: la llegada del emperador Haile Selassie I. Más de 100,000 personas se congregaron en el aeropuerto de Kingston, en un ambiente marcado por tambores nyabinghi, cánticos y un fervor que transformó una visita diplomática en un acto sagrado.

Para el movimiento rastafari, Selassie no era solo un líder político, sino la encarnación de profecías bíblicas, el “Rey de Reyes” que confirmaba su visión mesiánica y la conexión con África como tierra prometida. Ese día nació el Día de la Grounation, símbolo de resistencia, unidad y espiritualidad.

La visita legitimó a una comunidad marginada, dio visibilidad a su cultura y consolidó la unión entre reggae y rastafarismo. Artistas como Bob Marley encontraron en este acontecimiento la inspiración para llevar al mundo un mensaje de liberación, justicia y conciencia. Desde entonces, el reggae se convirtió en la voz universal de una fe que sigue iluminando generaciones.

